Las prótesis inteligentes, una realidad cada vez más frecuente

Las aplicaciones de la Inteligencia Artificial (IA) son innumerables. Cada vez su presencia será más creciente en casi todos los terrenos. En numerosas ocasiones su utilización librará al ser humano de realizar tareas monótonas y poco creativas.

Otras veces, como es el caso de la medicina, la IA será la aliada perfecta para poder progresar e innovar a la investigación. Gracias a la IA hoy se puede celebrar la existencia de elementos como prótesis inteligentes, impensables hasta hace relativamente poco tiempo.

Cada vez es más común el uso de extremidades dotadas de inteligencia, como si de robots se tratase. Utensilios que consiguen que las personas que tienen que llevarlos sean capaces de tener una vida sin apenas limitaciones a pesar de sus dificultades.

Destaca el caso de los últimos ganadores de Imagine Cup, la competición global para emprendedores de Microsoft. El premio se lo llevó el equipo SmartARM, que creó una prótesis de mano robótica con Microsoft Azure Computer Vision, aprendizaje automático y almacenamiento en la nube. La prótesis además, lleva una cámara integrada en la palma para reconocer objetos y calcular el agarre más apropiado para un objeto. Basado en el aprendizaje automático, cuanto más se utilice el modelo, más preciso será.

Pero esto no se queda únicamente ahí. El Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) ha desarrollado una técnica que permite vincular las ondas cerebrales y los gestos de las manos de una persona con el movimiento de un brazo robótico avanzado. El sistema es tan efectivo que permite al usuario realizar movimientos con precisión.

Mediante un sistema de EEG (electroencefalografía) se detecta la actividad cerebral y con un sistema sensor EMG (electromiografía) el movimiento muscular. Al aplicar esta tecnología de Inteligencia Artificial y Deep Learning a las prótesis los dispositivos reaccionaran con precisión a las órdenes de los pacientes.

Tanto puede avanzarse en la técnica que en el laboratorio de Nitish V. Thakor de la Johns Hopkins están tratando de construir una mano protésica que sienta dolor.

Otra cuestión de importancia en este tema, es el precio de estas prótesis. Es cierto que puede haber prótesis muy innovadoras, dotadas de la última tecnología. Pero hay mucha más demanda que personas que puedan permitirse este tipo de ortopedia. En este punto entra en juego la impresión 3D, haciendo real la posibilidad de tener una parte del cuerpo biónica sin que el desembolso sea millonario. Así llegó en 2017 el brazo de YouBionic, llamado ‘Arm’, el cual tiene la capacidad de realizar movimientos precisos, como sujetar un grano de arroz, siendo accesible a un número de personas mucho mayor.

 

Contacto de Marketing y Comunicación de Pervasive Technologies,

Noemí Fernández: marketing@pervasive-tech.com